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Me hackearon la cuenta
Aunque no te hayan sacado un peso. Entrar sin permiso a una cuenta, a un correo o a una computadora ajena es delito por sí solo.
No hace falta que te hayan robado
Es la confusión que hace que mucha gente no denuncie: creen que sin daño económico no hay nada que hacer.
El Código Penal prevé el acceso indebido a un sistema o a una comunicación electrónica: entrar sin autorización a una casilla, a una cuenta o a un equipo ajeno. Alcanza con haber entrado.
Y si además leyeron, copiaron o difundieron lo que había adentro, hay hechos que se suman.
Código Penal, arts. 153 y 153 bis.
Casi siempre es alguien conocido
La imagen del hacker anónimo es la excepción. Lo que llega a consulta es otra cosa: una expareja que conocía la contraseña, alguien del trabajo, un familiar.
Eso tiene dos consecuencias, y las dos son buenas para quien denuncia. La primera: la investigación es mucho más directa cuando hay un círculo acotado de personas con acceso. La segunda: haber conocido la contraseña no autoriza a entrar. Que en su momento se la hayas dado, o que la haya visto, no le da permiso hacia adelante.
Si entraron al sistema de una empresa o de un organismo
El acceso sin autorización a un sistema de acceso restringido tiene prisión de quince días a seis meses. La pena sube a un mes a un año cuando el acceso se hace en perjuicio de un sistema o dato informático de un organismo público estatal, o de un proveedor de servicios públicos o de servicios financieros.
Si además se alteran, destruyen o inutilizan datos o sistemas, puede haber daño informático, explicado en me borraron o destruyeron archivos.
Código Penal, arts. 153 bis y 183.
Lo primero, y en este orden
- Fotografiar antes de cerrar nada. Las «sesiones activas» y los «dispositivos vinculados» de cada servicio muestran desde dónde entraron. Al cerrarlas, esa información desaparece.
- Guardar los avisos de seguridad que mandó la plataforma: «inicio de sesión desde un dispositivo nuevo», con fecha y hora.
- Recién después, cambiar las contraseñas y activar la verificación en dos pasos, desde un equipo limpio.
- Pedir el resguardo de los registros a la plataforma cuanto antes: se conservan poco tiempo y después no se recuperan.
- Anotar qué cambió: mensajes borrados, reglas de reenvío automático que alguien dejó puestas, publicaciones que no hiciste.
La prueba se borra sola
Los registros de conexión no se guardan para siempre. Las plataformas los conservan un tiempo acotado y después los pisan, sin que nadie decida nada.
Por eso la diferencia entre denunciar esta semana y hacerlo dentro de tres meses no es de comodidad: es la diferencia entre que se pueda saber desde dónde entraron y que no.
Si te pasó, el pedido de resguardo se hace ya. Consultarlo es rápido y es lo que después permite investigar.
Preguntas frecuentes
Sé quién fue: mi ex
Es el caso más frecuente. Que haya conocido la contraseña no lo autoriza a entrar, y saber quién es hace la investigación mucho más directa. Si además hay hostigamiento, mirá hostigamiento digital de mi ex.
No me sacaron plata, sólo leyeron mis cosas
Igual es delito. Acceder sin autorización a una cuenta o a una comunicación está previsto por sí solo, aunque no haya perjuicio económico.
Publicaron capturas de mis conversaciones
Ahí hay dos hechos: la entrada y la difusión. Se reclaman juntos y lo urgente suele ser bajar el contenido.
¿Se puede saber desde dónde entraron?
Muchas veces sí, con los registros de conexión. Pero se conservan por poco tiempo: por eso conviene pedir el resguardo enseguida.
Ya cambié todas las contraseñas
Está bien hecho, pero antes conviene fotografiar las sesiones activas y los dispositivos vinculados: eso es prueba y se pierde al cerrarlas.
¿Entraron a tus cuentas?
Antes de cerrar sesiones, sacá fotos de los dispositivos vinculados. Y traé los avisos de seguridad que te llegaron. La primera entrevista es sin cargo.
Actualizado en septiembre de 2026
Punto de Ley es un estudio jurídico de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La Dra. Patricia Alejandra Sokolowski es abogada matriculada en la Capital Federal y en la Provincia de Buenos Aires, y lleva casos de defensa del consumidor y fraude digital en las dos jurisdicciones. La primera entrevista es sin cargo.
