Inicio Sucesiones Quién hereda Era mi papá y no me reconoció
Se puede reclamar la filiación aunque haya fallecido. Y de eso depende todo lo demás: sin filiación reconocida no se entra a la sucesión.
Primero la filiación. Es el juicio donde se declara que esa persona era el padre. No es un trámite de la sucesión: es un juicio propio, y va antes.
Después la herencia. Con la filiación reconocida, se entra a la sucesión como hijo, con los mismos derechos que los demás.
Confundir el orden es de lo que más tiempo hace perder: presentarse en la sucesión sin la filiación resuelta no alcanza.
Es la primera pregunta de todos, y hay más caminos de los que se supone:
Y algo importante: si los parientes se niegan, esa negativa se valora. No obliga físicamente a nadie, pero juega como indicio en contra de quien se niega, sumado al resto de la prueba.
Una cosa es el derecho a la identidad: saber quién fue el padre y que quede asentado. Ese derecho no se pierde con el tiempo.
Otra es el reclamo patrimonial: entrar a la herencia y cobrar. Ése tampoco vence (la petición de herencia es imprescriptible, artículo 2311 del Código Civil y Comercial), pero se vuelve más trabajoso si la sucesión ya se hizo y los bienes se repartieron o se vendieron a terceros.
Mucha gente llega buscando lo primero y descubre lo segundo, o al revés. Conviene separarlo desde la primera entrevista, porque la urgencia de cada uno es distinta.
Si la sucesión está abierta ahora, eso es lo urgente. La filiación se puede reclamar después, pero los bienes no vuelven solos.
Hay caminos: los parientes del fallecido, material biológico conservado y, en algunos casos, la exhumación. Cada uno tiene sus reglas.
La negativa no cierra el caso: se valora como un indicio en contra de quien se niega, y se suma al resto de la prueba. Está explicado en se niega a hacerse el ADN.
Se puede reclamar igual. Que esté terminada complica el cobro pero no borra el derecho.
No hay una fecha límite: la acción puede promoverse en todo tiempo, y la petición de herencia tampoco prescribe. Lo que se vuelve más trabajoso con los años es el cobro, si los bienes ya se repartieron. Haber tardado no cierra la puerta.
Se arma con más cosas de las que uno cree: fotos, cartas, testigos, pagos, el trato social. Traé todo, aunque parezca poco.
Traé lo que tengas: fotos, mensajes, nombres de testigos. Y decime si la sucesión ya está abierta, porque eso cambia la urgencia. La primera entrevista es sin cargo.
Actualizado en agosto de 2026
Punto de Ley es un estudio jurídico de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La Dra. Patricia Alejandra Sokolowski es abogada matriculada en la Capital Federal y en la Provincia de Buenos Aires, y lleva casos de sucesiones en las dos jurisdicciones. La primera consulta es sin cargo.