Inicio Defensa penal Choqué Me fui del lugar del accidente
Rara vez alguien se va por maldad: se va por pánico, por no entender qué pasó o porque no registró que había alguien lesionado. Eso importa, y hay que poder mostrarlo.
Conviene separarlas porque tienen pesos muy diferentes.
Como agravante. La ley prevé expresamente que la pena del homicidio o de las lesiones culposas por conducción se agrave cuando quien conducía se dio a la fuga o no intentó socorrer a la víctima.
Como delito autónomo. Si la persona quedó desamparada y quien la puso en esa situación se fue, puede discutirse además el abandono de persona, que es una figura propia y bastante más grave.
Código Penal, arts. 84 bis, 94 bis y 106.
La defensa en estas causas no pasa por negar que la persona se fue, cuando eso está acreditado. Pasa por otros puntos.
El tiempo que transcurre entre el hecho y la presentación es uno de los elementos que más se valora, y trabaja en contra con cada día que pasa.
Una cosa es presentarse al día siguiente con abogado, explicando lo ocurrido y poniéndose a disposición. Otra muy distinta es que ubiquen a la persona por la patente tres semanas después.
Y hay una diferencia práctica importante: quien se presenta elige el momento, llega preparado y con la prueba de su lado asegurada. Quien es habido llega en las peores condiciones posibles.
En este orden, y sin dejar pasar los días.
Presentarse es lo correcto, pero cómo y con qué se hace define bastante.
Si hubo pánico, si no advertiste el impacto, si había riesgo en el lugar.
Los daños muestran la energía del impacto, y eso se relaciona con lo que era perceptible.
Si volviste, si llamaste, si alguien avisó por vos. Cada una de esas cosas cuenta.
Es un planteo que se sostiene según la energía del impacto, la visibilidad y las circunstancias. Los daños del vehículo son la prueba principal de qué era perceptible desde adentro.
Es una situación real en algunos contextos y se plantea. Lo que la sostiene es que exista alguna constancia: un llamado a la emergencia desde otro lugar, una presentación inmediata.
Cambia mucho el escenario, y conviene acreditarlo: cámaras, testigos, el registro del llamado. Una ausencia breve no es lo mismo que una fuga.
Presentarse de manera ordenada y con asistencia letrada es casi siempre mejor que esperar a ser habido. Pero conviene consultarlo antes, para llegar preparado.
Contame qué pasó y cuánto tiempo pasó desde el hecho. Cada día que pasa pesa, y presentarse bien preparado cambia mucho la situación. La primera entrevista es sin cargo.
Actualizado en agosto de 2026
Punto de Ley es un estudio jurídico de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La Dra. Patricia Alejandra Sokolowski es abogada matriculada en la Capital Federal y en la Provincia de Buenos Aires, y lleva casos de defensa penal en las dos jurisdicciones. La primera consulta es sin cargo.