Inicio Defensa penal La policía y la justicia Me acusan de resistencia
Es la imputación que aparece con más frecuencia cuando el procedimiento original era irregular.
El artículo 239 del Código Penal reprime con prisión de quince días a un año a quien resistiere o desobedeciere a un funcionario público en el ejercicio legítimo de sus funciones, o a la persona que le prestare asistencia a requerimiento de aquel o en virtud de una obligación legal.
La expresión decisiva es "en el ejercicio legítimo de sus funciones". Si la actuación del funcionario no era legítima, la figura no se configura.
Ese es el núcleo de la defensa: cuando la detención o la requisa carecían de fundamento, la resistencia a ese acto no es típica.
La resistencia requiere una oposición activa al accionar del funcionario. No la configuran la mera negativa a colaborar, la discusión verbal, el reclamo airado ni la protesta.
La distinción importa porque estas imputaciones se apoyan con frecuencia en descripciones genéricas: haber adoptado una actitud hostil, haber alzado la voz, no haber acatado de inmediato.
Lo que se examina es qué conducta concreta se describe en el acta y si esa conducta constituye oposición activa.
El mismo artículo 239 alcanza la desobediencia a una orden. Es la figura que se aplica cuando se incumple una medida de protección, y está tratada en me denunciaron por violencia familiar.
Requiere que la orden sea legítima, que haya sido debidamente notificada y que su alcance resulte claro. Los tres elementos se discuten.
Cuando la imputación de resistencia se apoya en hechos que no ocurrieron, hay un camino inverso que conviene evaluar.
El artículo 245 del Código Penal reprime a quien denunciare falsamente un delito ante la autoridad.
Es un planteo que requiere acreditación y no conviene formularlo a la ligera. Cuando existen cámaras, testigos o registros que contradicen la versión del acta, es una vía que se examina junto con la denuncia por el procedimiento irregular.
Es un patrón que conviene reconocer. Cuando la requisa o la detención carecían de fundamento, la imputación de resistencia aparece con frecuencia como respaldo del procedimiento.
Por eso ambas cuestiones se trabajan juntas: la nulidad del procedimiento original y la atipicidad de la resistencia a un acto que no era legítimo. Acreditada la primera, la segunda se sigue.
La descripción concreta de la conducta en el acta es donde se concentra el planteo.
En este orden, y sin dejar pasar los días.
La oposición activa configura la figura. El planteo se hace después y con el expediente a la vista.
Es lo que permite después contrastar la versión del acta.
Qué se hizo concretamente, qué se dijo, cuánto duró.
Es la prueba que más veces resuelve estas causas, y se sobrescribe rápido.
La figura exige oposición activa. La discusión verbal, la negativa a colaborar o la protesta no la configuran.
Es el planteo central. El artículo 239 exige que el funcionario esté en el ejercicio legítimo de sus funciones. Si la actuación no era legítima, la resistencia no es típica.
Se contrasta con cámaras, testigos y registros. Cuando existen elementos que contradicen la versión, corresponde evaluar además la denuncia falsa del artículo 245.
La conducta concreta que se describe es donde se concentra la defensa. La primera entrevista es sin cargo.
Actualizado en agosto de 2026
Punto de Ley es un estudio jurídico de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La Dra. Patricia Alejandra Sokolowski es abogada matriculada en la Capital Federal y en la Provincia de Buenos Aires, y lleva casos de defensa penal en las dos jurisdicciones. La primera consulta es sin cargo.